Sexo que hiere. Sexo que sana.

sexo_sanador

Mi vida sexual no empezó de la manera esperada. Era muy inocente y no sabía nada del tema. En casa nunca se hablaba de sexo excepto cuando mi padre me preguntaba si había escenas eróticas antes de permitirme seguir viendo la película. Nunca vi a mis padres en un acto de cariño y mucho menos erótico sexual. Excepto una vez, por sorpresa. Fue traumático para los tres y quedó en la carpeta de los temas tabúes tras la bronca de mi padre por no llamar a la puerta.

Yo estaba empapada de cuentos de princesas. Soñaba con el apuesto príncipe con su caballo blanco que vendría a rescatarme. ¿De qué? Ni idea. Tenía 17 años y me gustaba un chico. En mis fantasías más alocadas me imaginaba bañándonos desnudos en el mar y corriendo por la playa cogidos de la mano. Todo acompañado de fuegos artificiales y campanas.

Efectivamente los cuentos de princesas y las pelis románticas han hecho el mismo o más daño que las películas porno.

Con esa idea romántica estaba aquella noche. Luego las cosas se torcieron. Mi primera vez fue forzada y no deseada. Me pone muy nerviosa utilizar la palabra violación. Estamos muy acostumbrados a asociarla con un acto cometido por un desconocido en la mitad de la calle. En realidad cualquier acto que no sea deseado por alguno de los participantes es acto de violación. No voy a entrar en detalles. En resumen, me penetró sin mi permiso y sin condón. Ante mis gritos de que pare me respondió que si paraba en ese momento iba a tener infección o algo por el estilo. Sé que ahora suena a broma que me he tragado esto pero la falta de educación sexual no ayuda en estos casos.

Sus palabras al final fueron: “Estás lista” Estaba perpleja, ¿lista para qué? En realidad no tenía ni idea de lo que acababa de pasar. Me metí debajo de la ducha temblando y llorando desconsoladamente. Volví a casa y me castigaron por llegar tarde. Por si fuera poco los siguientes tres meses viví una pesadilla porque no me bajaba la regla. Sentía mucho miedo de ir al ginecólogo. En dos ocasiones abandoné aterrorizada la sala de espera sin atreverme a pasar a la consulta. Al final me bajó.

Pero el trauma se quedó allí muy profundo con la intención de permanecer por mucho tiempo.

Probablemente él diría que estoy loca si le digo que lo he vivido como una violación. Lo que te confunde en estos casos y te hace dudar de tu propio juicio.

Me hice la promesa de no enamorarme más para que no me hagan daño. Entré inconscientemente en el patrón de la seductora vengativa. Me encantaba seducir y luego irme. Obviamente de penetración no hablábamos. ¿Ganas de repetir? ¡No, gracias! Algunos años más tarde decidí que lo volvería a intentar con una condición. Sería alguien que estuviera muy enamorado de mí pero yo no tanto de él.

Siguen años de experiencias y diferentes parejas con algo en común: no sabía cómo conectar con mi placer.

Quizás porque buscando mi placer también tenía que enfrentarme a la herida que llevaba dentro.

Era más fácil hacer que el otro disfrute, así me sentía querida y especial. Este largo periodo en mi vida lo llamo la etapa geisha. Volcada sobre el placer del otro y desconectada por completo de mis necesidades. Superficial e inconsciente.

En mi vida sexual no ha habido atajos. Mis exploraciones tuvieron que empezar de un extremo negativo para llegar a donde estoy ahora. Con el tema menstrual han durado casi 30 años. Lo mismo me pasa con este tema, tuvieron que pasar 20 años para abrirme a una nueva dimensión. Son procesos que todavía siguen.

Vinieron cursos y talleres, libros y conferencias. Experiencias que dieron a mi vida un giro de 180 grados. Haber tenido pareja mujer. Descubrir el tantra (neotantra): la sexualidad consciente. Siguen siendo unas de las experiencias más transformadoras de mi vida. Ya estaba en la senda del sexo que sana. Poco a poco dejando los fantasmas en mi pasado para situarme en el presente, en el Ahora.

Para mi quizás la única diferencia entre el sexo que hiere y el sexo que sana es el conocimiento y el estado de consciencia.

En breve más sobre la nueva etapa: la senda del sexo que sana.

Y tú, ¿cómo vives tu sexualidad, consciente o inconsciente?

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13 Comments

  1. Me he quedado perpleja leyendo tus palabras y admirando tu enorme valentía… Bravo y enhorabuena. Me alegra enormemente que tu historia, hasta ahora, tenga final feliz, el final hasta hoy… porque la vida sigue y seguro que sigue mejorando en todo.
    Es un tema taaan importante. Yo hoy día y afortunadamente desde hace bastantes años vivo y he vivido mi sexualidad muy consciente y me considero afortunada por ello. Pero es que no puedo concebir el sexo de otro modo. Es y debe ser un intercambio a partes.iguales, y siempre por supuesto, consentido.
    Pero bien es cierto que antaño, cuando era muy joven y después con otra pareja, también joven pero no tanto, hubo algún encuentro mucho menos consciente, y en parte algo forzados. Ni mucho menos es comparable a lo que cuentas. Pero es que para mí el sólo hecho de que no te apetezca, aunque quieras a esa persona, o que te sientas de algún modo a disgusto, incómoda, o de alguna manera tratada como un objeto, ya es suficiente para hablar de falta de respeto, en primer lugar de mí misma hacia mi persona, por consentir y continuar. Sí, en algún momento de mi vida pude sentir algo negativo, como que estaba siendo usada como un juguete u objeto sexual. Y realmente fue desagradable.
    Pero ha habido mucho más positivo que negativo en mis experiencias, y haré todo lo posible porque así comtinúe. No concibo el sexo inconsciente en mi vida, me niego. Y eso que en mi niñez también hubo mucho tabú y represión.

    • Ay Arancha no puedes ni imaginarte cuánto agradezco tus palabras. Siendo sincera justo después de publicar la entrada me sentí insegura y vulnerable. Como expuesta en un escaparate desnuda. A pesar que por dentro tenía claro que ya es hora de sacarlo fuera de mi. Necesitaba ponerlo en palabras ya hace muchos años. Para mi es una manera de visibilizar algo de que no se habla. Algo que vivimos cada una sola consigo misma por el miedo, por la vergüenza, por la confusión, por la culpa.
      ¿Como lo pude permitir? ¿Por qué tuvo que ser en esa manera? Muchas preguntas con cuales te toca vivir y buscar las respuestas que te valgan.
      Me atrevería decir que es la primera vez que pongo por escrito la palabra “violación”. Reconozco que buscaba sinónimos. Releyendo una y otra vez el párrafo sobre ello, sentía que me estoy disculpando. Lejos de querer ser sensacionalista intentaba decirlo como de broma, quitándole el peso, disminuyendo los hechos. Justo por eso porque no fue con un desconocido en la calle. Por eso sentía que tengo que buscar otra palabra que sea más suave y que no provoque.
      Aún procurando ser consciente, lo viejo intenta escabullirse por la puerta trasera.
      Totalmente contigo sobre lo que dices que aunque puede ser con una persona que quieres, pero simplemente que en este momento no te apetezca o te sientes incomoda o como objeto ya hay que estar atenta.
      Por eso es importante conocernos y escucharnos. Ante todo amarnos y sentirnos merecedoras de una vida sexual plena y consciente. Rompamos la cadena de tabúes y represión.
      ¡Gracias de todo mi corazón! Conectadas <3

      • Es un placer leerte y también acompañarte en esto. Mucha fuerza para ti, y para todas las mujeres. Somos merecedoras de todo el respeto, amor y felicidad del mundo, y NUNCA deberemos consentir ni hacer, ni este aspecto de la vida, ni en ninguno, nada que no queramos, necesitemos o deseemos, NUNCA. Abrazo fuerte.

  2. Wow, antes que nada admiro tu valentía para exponerte al mundo en temas que no solo son tabú sino que duelen y mucho . Creo que me hubiera gustado más saber como cada una de las experiencias te fue sanando… como pasar del no conocimiento al conocimiento. Se que los caminos son personales, pero también las experiencias y por ellas nos conectamos; ¿por qué no tu camino podría conectarse con el mío?

    • Lulú gracias infinitas de todo corazón por el apoyo. Como le dije a Arancha, me refuerzan mucho vuestros comentarios. Me alegro tanto que te interesa como ha sido mi camino de transformación. Porque yo estoy impaciente de compartirlo. Siendo una experiencia tan impactante en mi vida, y más resumiendo unos veinte años, te puedes imaginar que tenia paginas y paginas escritas. El reto era resumir, resumir, resumir. Sabiendo que es un post y no una novela, tuve que dejar solamente lo más importante. Una vez que he soltado la parte menos positiva digamos, me apetece mucho enfocarme en la otra parte. Volver al presente. Que afortunadamente vivo muy diferente de como todo empezó. Como pinceladas decir que yoga, tantra y algunas relaciones de pareja en mi vida han sido y siguen siendo detonantes para este cambio. Eso si, con pasos muy pero muy lentos para mi gusto…
      En breve más. Estate atenta. Seguimos compartiendo.
      Gracias de nuevo <3

  3. Mila yo viví un inicio parecido, a mí me emborracharon unos “amigos”… Recién lo digerí y desempolvé el recuerdo, también me costó enfrentar la palabra violacion, mi historia con parejas sexuales q tenían q quedar satisfechas es larga, y yo escapando. Recién estoy intentando recuperar mi goce para mí…. Después de tantos años… Nunca lo escribí ni conté

    • Floreana, infinitas gracias a ti por atreverte a compartirlo. Sé que cuesta mucho ponerlo en palabras y más compartirlo públicamente. Pero yo tengo la creencia que eso no es un tema solamente personal. Me gusta mucho la frase de Christiane Northrup que utilizo a menudo:
      “Cada mujer que se sana a sí misma contribuye a sanar a todas las mujeres que la precedieron y a todas aquellas que vendrán después de ella.”
      Juntas en ese camino de recuperar el gozo. Un abrazo grande.

  4. Leerte, fue leer mi propia historia. Algunas variaciones hay, pero el proceso es el mismo. Lo que me hace sentir es desconcertante, porque me alegro al leerte, porque me siento comprendida, pero a la vez lamento que lo hayas tenido que vivir al igual que yo. Pero creo que lo lindo finalmente de esto es saber vivir los procesos, reconocerlos y salir adelante con amor, por una misma, por aquella vez y por todos.
    La vida es loca y tiene un sentido del humor bastante especial, nos pone a prueba con momemtos duros y nos regala a la vez la magia misma! Espero de corazón que seas feliz <3

    • Que bonitas palabras Javiera!!! Te entiendo perfectamente, hay un abanico de emociones que se mezclan. Porque hay dolor, hay sufrimiento. Pero lo que dices tú, es bonito saber vivir los retos que nos pone la vida con amor. Te agradezco de corazón tu compartir. Una vez más me recuerda que mi historia es tu historia, es nuestra historia. Eso refuerza y ya no nos sentimos solas.
      Yo también espero que seas muy feliz.
      Seguimos compartiendo. Un abrazo fuerte <3

  5. Es tan liberador encontrar quien pasa por situaciones similares si es que no iguales. Por miedo, por vergüenza yo también me he guardado por 8 años todo este dolor, rabia e impotencia de aquella primera espantosa vez. En mi caso me dejó marcada de por vida con una enfermedad que me obliga a estar pum para arriba todo el tiempo porque sino me ataca y me derrumba, no es mortal es controlable pero al final está ahi dormida esperando que me descuide.
    Me alegra leerte y que hayas avanzado tanto para el recontento contigo y tu sanación como mujer. Todo es a su tiempo, con amor y aceptación. Yo emprendí mi propio viaje de sanación un par de años atrás y ahi voy. Despidiendo fantasmas, eliminando pensamientos negativos y sentimientos de odio y dolor. Me he empezado a querer más para sanar.
    Gracias, porque no estamos solas, estamos muy conectadas.
    Te dejó mucho cariño.

    • Lissette, mi agradecimiento más profundo por tus palabras. Que duro tiene que ser cuando encima de la herida hay una enfermedad que se queda para toda la vida… Puf, me dejas sin palabras.
      Me encanta tu frase: “Todo es a su tiempo, con amor y aceptación.”
      Seguimos juntas en esa senda de sanar desde el amor con mucha paciencia.
      Mucho cariño para ti también. Conectadas <3

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