Cuarenta

feliz2015

¡Feliz año nuevo! No importa que estemos en febrero, siempre es buen momento para bonitos deseos ¿verdad? Deseando que sea un año lleno de amor, salud, felicidad, prosperidad, risas compartidas, lágrimas que sanan, conexión completa con nosotras mismas y con lo que importa, ojos brillantes, corazón tranquilo, pasión en todo lo que hacemos, inspiración, deliciosos orgasmos y como siempre, todo cubierto con ese toque de magia que tanto nos enamora. Que estemos más conectadas con la naturaleza, el sol, la luna, la lluvia, el mar, las estrellas y menos conectadas con este mundo virtual. O por lo menos eso es uno de mis propósitos para esta nueva etapa de mi vida. Y si me veis menos por aquí quiere decir que lo estoy cumpliendo. Digo nueva etapa, porque ya estoy en la década de los cuarenta.

Ayer se cumplieron cuarenta días después de cumplir los cuarenta.

Simbólicamente decidí que este será el primer día de volver a escribir en el blog después de algo de tiempo de desconexión, o mejor dicho de más conexión conmigo misma.

Aquí me apetece citar un párrafo del libro de Elif Şafak – “Las cuarenta reglas del amor” (The Forty Rules of Love):

“Los cuarenta es una de las edades más hermosas tanto para hombres como para mujeres. ¿Sabías que en el pensamiento místico los cuarenta simbolizan la subida a otro nivel más elevado y un despertar espiritual? Cuando perdemos a alguien estamos de luto cuarenta días. Cuando un bebé nace necesita cuarenta días hasta estar listo para la vida terrenal. Y cuando nos enamoramos necesitamos esperar cuarenta días para asegurarnos de nuestros sentimientos. El diluvio de Noé duró cuarenta días y, aunque el agua destruyó la vida, también se llevó todas las impurezas y permitió a los seres humanos hacer borrón y cuenta nueva. En el Misticismo islámico hay cuarenta peldaños entre Dios y el hombre. Del mismo modo son cuatro los niveles básicos de consciencia, con diez grados en cada uno, sumando un total de cuarenta. Jesús estuvo en el desierto cuarenta días y sus noches. Mahoma contaba cuarenta años cuando recibió la llamada para convertirse en profeta. Buda meditó cuarenta días bajo un tilo. Por no hablar de las cuarenta reglas de Shams.
Con los cuarenta recibes una nueva misión, el contrato de la vida se renueva. Has alcanzado uno de los números más propicios. ¡Felicidades! Y no te preocupes por envejecer. No hay arruga o cana que pueda desafiar al poder de los cuarenta.”

El número cuarenta es muy importante en muchas tradiciones y sabidurías. En Kundalini yoga también tiene su importancia. Cuando queremos trabajar cierto tema, adicción, problema o hábito, iniciamos una práctica diaria durante cuarenta días de una serie (kriya) o meditación específica para el tema que queremos trabajar. En cuarenta días podemos romper ese patrón y cambiar el hábito. Para crear uno nuevo necesitaríamos algo más de tiempo, en total noventa días.

La propuesta es realizar nuestra práctica cada día más o menos a la misma hora (se nos hará más fácil así). Saltarnos la práctica un día supondría tener que empezar desde cero al día siguiente.

¿Y tú tienes algún tema que te gustaría trabajar?

¿Te animas a empezar alguna cuarentena?

Y como dicen allí, donde he tenido la suerte de celebrar mi entrada en la nueva década:

¡Pura Vida! ♡

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