¿Es normal si…?

normal

Un amigo sexólogo me comentaba que sus pacientes le consultan sobre temas muy diversos. Sin embargo, la formulación de estas preguntas casi siempre empieza igual: “¿Es normal si…?”

Así somos. Vivimos toda la vida adaptándonos a un molde que pone “Normal” y lo único que nos interesa es si encajamos dentro. Si no, estamos dispuestas a recortar las partes de nosotras mismas que sea preciso. No nos preguntamos quién hace el molde ni qué beneficios obtiene haciéndonos creer que no somos “normales”.

La lista de aspectos a “normalizar” es larga y podríamos hablar de ello en relación a nuestro cuerpo o nuestra sexualidad. Pero hoy me gustaría hablar sobre la diferencia de edad en una relación.

Una amiga me contó hace tiempo que un chico con 17 años menos estaba enamorado de ella. Era recíproco pero estaba muy confusa con la situación. No entendía por qué eso le chocaba tanto. ¡Ella que había estado casada con un hombre 18 años mayor!

¿Entonces qué es lo normal?
¿Por qué uno se ve bien y lo otro no?
¿Quién saca partido de esa creencia que tenemos?

“Se califica de normal todo aquello que se encuentra en su medio natural. Lo que se toma como norma o regla social, es decir, aquello que es regular y ordinario para todos. Normal también es un término estadístico, que hace referencia al promedio aceptado. Lo que tienen en común las tres acepciones, es que se refieren a algo no anormal, raro o socialmente no aceptado.” (Wikipedia)

Te dejo asimilar la definición de arriba que tiene tela. Yo me quedo con regular y ordinario para todos (¿quiénes son todos?) y socialmente no aceptado (¿quién es representante de la sociedad?)

Algunos artículos sobre este tipo de pareja hablan de una lucha enfermiza por parte de la mujer madura por evitar el paso del tiempo así como disponer de un compañero fácilmente manipulable. El hombre joven por su parte necesitaría una figura maternal que le cuida y le ofrece experiencia. Incluso se han inventado nombres para el caso. Ella es asaltacunas (en inglés cougar, puma) y él toy boy (chico juguete).
Bonito ¿verdad?

¿Quién ha dicho que hay que tener la misma edad? ¿Y si resulta que no busco ni padre, ni hijo en la pareja sino simplemente me he enamorado de la persona y luego he visto la ficha técnica con todas las etiquetas que vienen? ¿Entonces qué hago? Dejo de vivir una relación hermosa porque no entra en el molde de “normalidad”.

Si ya has leído otros textos míos sabrás que yo siempre hablo desde la experiencia. Creo que la vida es sorprendente e imprevisible, mucho más que cualquier historia de ficción.

Así que te comparto que yo tuve la misma lucha. Aceptaba con normalidad mis relaciones con parejas mayores que yo pero en el momento en que encontré a alguien 10 años menor… ¡ups!, allí empezó el momento de batalla. Yo que me creía libre y con la mente abierta, de repente un número absurdo me producía angustia.

Y me pregunté: ¿En realidad cuál es tu miedo? Cómo me veían los demás: su familia, sus amigos, mis amigos, mi familia, la gente desconocida que nos cruzábamos en la calle… ¿Pareceré como su madre con el tiempo? Reconozco que tuve mi lucha. Veía que para él era tan normal, era mi mente estrecha que no me dejaba en paz. ¿Hasta cuándo pensaba vivir pagando el impuesto de opinión pública, como decimos en búlgaro?

Age is an issue of mind over matter. If you don’t mind, it doesn’t matter.
Mark Twain

(“La edad es un problema de la mente sobre la materia. Si no te importa, no importa”, lamentablemente se pierde el juego de palabras que viene en el original)

En definitiva creo firmemente que los seres humanos primero nos enamoramos de la persona y luego descubrimos su edad (o incluso su género). O por lo menos esto siempre ha sido mi caso, ¿quizás el tuyo también? Depende de nosotras silenciar todos los prejuicios y creencias absurdas que hay en nuestra vida.

¿Y tú que opinas sobre el tema?, me encantaría que me dejes un comentario.

* Agradecimiendo especial por la preciosa ilustración a Almudena Del Mazo

Posted in:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *